Puchito y a dormir
¿Se acuerdan cuándo el país se iba a la mierda porque nos quedábamos sin cigarrillos? Increíble, el humo que tanto mata gente, tan buscado por tanta gente. Sin problema de gastarse una parte del sueldo con tal de tener esa droga que los saque de la tensión cotidiana. No me puedo hacer el boludo, me encanta como me hace mierda, me encanta sentirlo bajar por mi garganta, llegar hasta mis pulmones e inflar el pecho, como con orgullo, volviendo, mi cuerpo, parte del humo.
Es que me encanta, me encanta el sabor acido del alquitrán con café, a las 9 AM, y los besos llenos de ceniza tienen una parte de suciedad, de impureza, que me mantiene como al borde de mi mismo, como en la contradicción. Por eso me encanta, me siento en casa, en contradicción.
Es como eso, aunque el mundo se esté quemando, todos los esfuerzos van a arreglar iglesias. Querés morir y asesinar a todos los fumadores pasivos a tu alrededor, dejar la estela de probabilidad en el aire, no tener el virus, pero soplarlo hacia el resto con cada fibra de tu cuerpo. Yo me acuerdo cuando parecía que no quedaba nada más en este país que esperar el caos luego de la sequía de tabaco. Ni por petróleo la gente se preocupó tanto.
Me acuerdo cuando me quedé al lado tuyo, sosteniendo tu mano para que no te marees más. Tu cara pálida después de caminar 20 metros, tu respiración agitada y la transpiración en tu frente, espalda, pecho, axilas, piernas, cuello y manos; parecía que una lluvia te llegaba a vos y a nadie más. Nadie te miraba en ese momento, éramos vos y yo. No sé cuando me "cayó la ficha", no sé si fue después de la "gripe", "resfrío", "neumonía, "pulmonía", "linfoma", "leucemia" o "cáncer". No sé si fue después del primer, segundo, tercer, o vaya a saber cuantos muertos después, me cayó algo.
No sé si es parte de desarmar eso que me hacía callar algunas cosas, parte de ver a los muertos que caminan con la pistola en la boca, y ver la imagen del día en que mis manos no fueron suficiente para mantenerte en pie.
Que lindo es sentir el café en tu aliento. Me encanta encontrarle el gusto a la comida después de tanta sal.
Yo me acuerdo de vos.
¿Vos te acordás de los cigarrillos?
Muy bueno man
ResponderBorrarMuchas gracias South Park
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