Entradas

Cero

 Quedas afuera, descalificado de esta competencia. Creíamos que tu vida valía un centavo, pero ni eso, ni el aire que respiras te da valor para ser gente. Bien podrías estar tirado en el piso, gimiendo, exhausto, hiperventilando, transpirado, condensando todo el aire que sale de tus pulmones y buscando kilos de ayuda, que tus amistades no van a estar ahí, aunque se paren a 30 Cm de vos, no te van a ver, te volvés invisible a plena vista, porque la mirada no baja ni sube, solamente ve el progreso. Cuando llegue una mano, cuando alguien te diga que valés algo, cuando le hagas caso a otra cosa que no sea ese Yuppi de lentes de pasta, neo-fascista, disfrazado de consciente pero más individual que una cama de 50 Cm de ancho, cuando puedas crear valor por tu cuenta, sin medirte en cientos o miles de, cuando encontremos valor por fuera, vamos a poder redistribuir la injusticia, cambiando el salvesé quien pueda, por algo menos asesino.

Pero bueno, es lo que hay.

 Me construiste un monstruo, con el cual me identificaste. me igualaste, y te callaste todos tus pecados. Me hice cargo del monstruo, dije que sabía controlarlo, traté de decirte que cosas había hecho y vos las moldeaste.  No tengo manos de víctima, ni de represor.  Tus manos son menos puras de lo que crees.

La palabra

 ¿Qué me hablas de libertad? Si cuando soy libre, miras al resto con asco, con desprecio, con la mirada clavada en sus gestos, juzgando, ante todo, cómo pueden reaccionar estos actores de la tierra. ¿Qué me hablas de responsabilidad? Si cada vez que queremos hablar me tratas cansado, bufando, gimiendo de dolor, expectante al momento en que cierro la boca, mostrando tu descontento con cada fibra de tu cuerpo. Me comparas con fantasmas del pasado que fueron capaces de mostrarte un camino "mejor". ¿Qué me hablas de amor? Si cada vez que me miras, me desnudas, para forjar esa alergia en mi. Tratas de cerrar todo lo que te propongo y haces la tuya, esperando que no vea el camino que quiero recorrer. Mientras te muestro todo lo que construiste para que no caiga tu creación, vos me revelas todo el camino que destruí para dejar de construir. ¿Qué me vas a hablar de conciencia de clase? Si tu departamento de Palermo es cómo un castillo.

¡Pero no lo digas! Que miedo mostrar el corazón

 Silencio, tonto vulnerable, no sea cosa que crean que te podes enamorar. No sea cosa que crean que podes tener sentimientos por una persona, y contradecirte, tan fuerte, como vos mismo. No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, y miles de veces más ¡NO! No sea cosa que se caiga la imagen de disponibilidad, tan frágil, que se cae con un poco de cariño.

Tanta cabeza

 Tan mental se hizo la tarde, que el calor dejó de importar Un hielo en la cabeza frenó todos los bocinazos, al pedo Tan mental se hizo la noche, que el cartel afuera le negó algo adentro Un grito secreto entre dos no fue suficiente, con razón

Ansiedad (12)

 Pasión de noche, encontrar razón por la cual incinerar desde las ollas y las hojas, hasta los platos en un palco Solo hay freno con el frío fiero Cuando el sol pesa como una pelota de plomo a una finisima velocidad, del cénit a la noche haciendolé un agujero al horizonte. La bufanda respira en mi garganta, tendrá que trabajar doble turno. Hasta que vuelva la pasión, o hasta que pase la caracoleante noche